Crisálida Taller Psicomotriz

imagen alusiva a la discapacidad motora
Está en:

Discapacidad motora

Los niños en situación de discapacidad motora, presentan encefalopatías no progresivas, que pueden tener su comienzo antes del parto o durante él, o en la infancia temprana, y que obstaculizan o impiden el desarrollo motor normal. Tienen una serie de características físicas, derivadas directa o indirectamente de su alteración neurológica. Logran ciertas habilidades motrices en forma más lenta y/o distorsionada e incluso es posible que no las adquieran. Además pueden tener otras alteraciones del Sistema Nervioso Central que originen convulsiones, comprometan sus sentidos, su capacidad de aprendizaje y razonamiento, su conducta y sus relaciones interpersonales. La discapacidad motora también tiene incidencia sobre el lenguaje del menor. La articulación de palabras se produce con problemas,  y como resultado la comunicación se realiza con dificultad.

Algunas de las características del desarrollo de estos niños, son susceptibles de “mejoría” o progreso y pueden llegar a ser superadas, si se dispone de todos los medios, recursos y apoyos adecuados.

Otros tipos de discapacidad motora

Existen patologías, diferentes a las lesiones encefálicas, que comprometen la médula espinal o el sistema nervioso periférico, y generan de manera transitoria o permanente alguna alteración en el aparato locomotor (óseo-articular, muscular y/o nervioso). Los niños afectados por estas alteraciones presentan limitaciones posturales, de desplazamiento, de coordinación, de manipulación que pueden ir acompañadas de trastornos sensoriales y perceptivos.

Las lesiones medulares en los niños pueden tener diferentes causas; congénitas: dadas en el momento del desarrollo embrionario o durante el parto, y adquiridas: enfermedades desmielinizantes, traumas, tumores, entre otras.

Entre las alteraciones congénitas de la médula espinal, la más frecuente es la espina bífida, que se caracteriza porque uno o varios arcos vertebrales posteriores no se fusionan correctamente durante el primer trimestre de gestación y la médula espinal queda sin protección ósea. La espina bífida puede ser oculta, sin tejido nervioso -meningocele y lipomeningocele- o con tejido nervioso -mielomeningocele-. Esta alteración puede cursar con complicaciones asociadas  como la hidrocefalia, malformación de Arnold-Chiari, siringomielia, quistes aracnoideos, alteraciones visuales, trastornos cognitivos y del lenguaje, trastornos del sistema genitourinario, problemas dermatológicos y afecciones gastrointestinales.

Las distrofias musculares son un grupo de patologías hereditarias que ocacionan debilidad de los músculos estriados, que son los que producen los movimientos voluntarios del cuerpo humano. Se caracterizan por debilidad muscular y alteraciones en las proteínas musculares que causan la muerte de las células que componen este tejido. Cada una de las enfermedades incluidas en este grupo posee unas características específicas. Los tipos de distrofias más comunes en los niños son la distrofia muscular de Duchenne y la distrofia muscular de Becker.

La parálisis periférica es consecuencia de una lesión a cualquier nivel de la unidad motora, incluyendo la moto-neurona, las raíces anteriores, los nervios periféricos, la unión neuromuscular o el músculo. Las lesiones de los plexos nerviosos, neuropatías y polineuropatías, son algunos ejemplos.

Este tipo de patologías, requieren intervención terapéutica temprana, con el fin de:

Cl 121 No. 71A - 34 Tel: 643 3707 Telefax: 617 9213 Bogotá, Colombia taller_crisalida@hotmail.com

sigamos en contacto
vigilado Supersalud